Luciana
Luciana, la última novela de Marcelo Galeano.
Disfruta de una historia atrapante y única !!!
Luciana, la última novela de Marcelo Galeano.
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Marcelo Galeano y Marcelo Benczarski visitaron Estudio 4 “Lo que siempre intenté transmitir o crear a través de mis libros es un espacio de reflexión, que contribuya al debate sobre los flagelos que nos afectan como sociedad; y no tengo dudas de que Luciana lo ha logrado”, señaló el escritor Marcelo Galeano durante la entrevista
Marcelo Galeano presentó «Luciana», su nueva novela. Se trata de “Luciana”, la cuarta obra del autor. El prologuista Rodolfo Roque Fessler resenó: “Luciana es un pretexto para narrar con maestría toda una etapa de la vida en Misiones y laArgentina en un período que abarca al menos medio siglo. La novela cuenta con varios personajes
Demonios El bien y el mal existen; pujan constantemente entre sí. Y por ende, también existen las personas malas, que practican o desean el mal. O en su otra acepción, actúan con malicia, en forma sistemática. El perverso es malo; se regocija con el daño o sufrimiento ajeno. Le resulta placentero provocar el mal y
Mamihlapinatapai Mamihlapinatapai, le dijo Nahuel al oído antes de desaparecer con una sonrisa pícara por el pasillo de la facultad.¿Qué significa?, gritó Gabriela casi sin tiempo a reaccionar.Aquellas miradas y sonrisas cómplices, traducidas en estrategias seductoras, se materializaron en un romance que comenzó en el tercer año de Universidad y derivó en matrimonio años más
Se escribe resiliencia; se pronuncia mamá. “Compro la leche y vuelvo”, fue la última frase que escuchó de labios de su esposo que, sin mirarla, se alejó por el portón de la pensión.Allí quedó Patricia, en esa pequeña sala comedor, de dos por dos, al lado de la oscura habitación, más reducida aún, donde dormían
El legado de una mujer Paula era una compañera de trabajo con la que mantenía poco trato; no por antipatía ni nada que se le parezca.Más bien se debía a incongruencias de horarios y a que trabajábamos en departamentos diferentes.Una mañana cualquiera, creo que de verano, se acercó tímidamente como quien entra a una casa
Tekuani. En Pata Ancha, pueblo de labriegos incansables, vivía un hombre conocido por su rudeza. Su fama había atravesado fronteras y los lugareños aseguraban que solo, y con una mano, era capaz de manejar una yunta de bueyes. Tekuani lo había apodado el padre, por su espíritu salvaje e indómito; trabajaba de sol a sol